lunes, 30 de junio de 2014

Ad Libitum Maturana Tinta 2011

Juan Carlos Sancha es docente en la Universidad de La Rioja y además posee una bodega propia en la que lucha por crear buenos vinos, a buen precio y de variedades autóctonas casi extintas. Además son ecológicos, no como principio, sino como medio, ya que la prioridad para este bodeguero es hacer un buen vino.

Existe cierta controversia en el medio para dilucidar si esta maturana tinta es tal, o por contra se parece más a la chilena carmenère. Procede de 17 cepas plantadas en la localidad de Navarrete y, si bien su procedencia es francesa, igual que la maturana original, parece ser que ambas dan vinos muy diferentes. Una es más tánica, la otra más delicada, pero sin entrar en disputas, lo importante es que esta maturana tinta, aprovada como tal por el Consejo Regulador de la DOCa Rioja en 2009, consigue, gracias al trabajo de Juan Carlos, un resultado final excelente.

Así, el vino que os traigo hoy es un monovarietal de maturana tinta de Navarrete, cuya vendimia se hace de manera manual y la crianza de 11 meses ha sido llevada a cabo en barricas de roble francés Tronçais de 500 litros.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, cobertura media y lágrima gruesa y densa.

En nariz se muestra intenso, expresivo, con notas de fruta confitada, especias dulces, tinta y matices balsámicos y minerales.

En boca posee una entrada amplia, licorosa, mostrando un taninos maduros. Se recomienda decantación previa de una hora, y muestra un potencial de guarda de al menos uno o dos años más para reducir la mencionada licorosidad. Presenta notas de cerezas, moras y especias, dejando un ligero amargor al final. Buena madera y especias en la retronasal que dejan paso a un final largo y de buena persistencia.

Un excelente y original vino que, por unos 10€, nos muestra cómo se pueden conseguir grandes logros con variedades casi marginadas. Excelente para maridar con pescados a la plancha, verduras y quesos poco curados. Mi calificación para este Ad Libitum Maturana Tinta en su añada de 2011 es de un 91 sobre 100.

viernes, 27 de junio de 2014

De cata con Marcos Eguren

No soy amigo de comentar en el blog las catas a las que asisto, que no son pocas, pero el caso de este jueves ha sido muy especial. Como sabéis los que seguís este proyecto desde sus comienzos, la magia de los hermanos Eguren en esto de crear vinos, más concretamente de Marcos, el enólogo de la familia, es una de mis debilidades confesas. Tal es así que el primer vino que analicé en estas páginas salió de una de sus bodegas, Sierra Cantabria. Afincados en La Rioja durante cinco generaciones y con proyectos posteriores en Toro, se han convertido en un ejemplo de buen hacer, tanto a nivel nacional como internacional, dándose cita en su catálogo un buen puñado de referencias que están en lo más alto del Olimpo vitivinícola.


Cuando me enteré que las Bodegas Santa Cecilia, vinacoteca de culto en la calle Blasco de Garay de Madrid, habían conseguido organizar una cata con tan magno personaje, no pude por menos esbozar una sonrisa y sentir que iba a conocer a alguien muy especial.


Y así ha sido. He tenido la oportunidad de compartir opinión con él, hacerle algunas preguntas y escarbar un poco más allá de la figura de este extraordinario viticultor, con una faceta humana al nivel de sus vinos. Y ellos, que nos alegran la vida en tantas ocasiones, han sido su tarjeta de presentación en el evento de hoy, a saber, Sierra Cantabria Colección Privada 2011, San Vicente 2010, El Puntido 2010, Amancio 2010, Victorino 2011 y Organza 2012, previa introducción con el siguiente vídeo:

video

En el mismo se puede intuir la filosofía de este enólogo: cuidar lo que la naturaleza nos da, mimarla para que nos entregue lo mejor de sí misma sin variar una pizca su esencia. Cada vino de Marcos Eguren habla de su viñedo, del suelo y el clima, de la orientación y de cada una de las uvas seleccionadas con el rigor que sólo la excelencia puede admitir para convertir cada botella de estos vinos, ya sean abiertos hoy o dentro de cien años, en un momento inolvidable. Ha sido un auténtico placer compartir esta tarde contigo, maestro, no dejes nunca de hacer poesía encuadernada en vidrio.

jueves, 26 de junio de 2014

Alta Pavina Citius Pinot Noir 2009

No es habitual ver ejemplos de grandes monovarietales de pinot noir en nuestro país. El clima, excesivamente cálido para esta variedad, tan delicada que incluso se debe vendimiar de noche, impide que los enólogos españoles puedan hacer magia de donde, entre comillas, no la hay. Además, al tratarse de una variedad de uva tan especial, sólo los vignerons con mayor experiencia en su elaboración y cuidados pueden extraer un vino de calidad.

Con esa idea en la cabeza y atendiendo a la demanda del mercado, en Alta Pavina han luchado por crear un pinot noir a la altura de los de la Borgoña y para ello han traído a uno de sus experimentados enólogos que ha trasladado sus conocimientos a unos viñedos situados en la finca Pago de la Pavina, en el término municipal de La Parrilla, Valladolid, a 900 metros de altura. He probado otros pinot noir españoles, pero pocos se acercan como este a la delicadeza y calidad de los borgoñones. Está un poco pasado de alcohol (14,5 grados) y tiene algo más de cuerpo de lo habitual en un vino de este tipo pero no deja de ser un lujo para todo el que disfrute de esta variedad. Desde el momento en que tuve la oportunidad de probarlo hace unos meses en una cata en Lavinia y tras una interesante conversación con uno de los dueños de la bodega, me di cuenta que estaba ante un gran vino y, por desgracia, un gran desconocido en nuestro país. Y creedme si os digo que merece muchísimo la pena pagar los 19€ que cuesta la botella para saborear una experiencia tan diferente.

El vino ha recibido una crianza de 24 meses en barricas de roble francés que han otorgado mayor complejidad al vino, pero también más protagonismo del necesario a algunas notas lácticas procedentes de la madera. Para acabarlo de redondear, ha permanecido otros 24 meses en botella antes de salir a la venta. Es un vino plenamente disfrutable a día de hoy, aunque aún puede evolucionar mínimamente con algo más de guarda.

A la vista presenta un color granate con ribete cereza, poco cubierto y con lágrima densa y brillante.

En nariz resulta envolvente, intenso, con notas de cerezas y guindas con un dulzor muy marcado. Matices a vainilla y mantequilla fresca se mezclan con notas balsámicas y minerales. Complejo.

En boca posee una entrada sedosa, mostrando unos taninos maduros, de nuevo aparece la mantequilla fresca para captar toda la atención del paladar, quizás debido a una estancia en barrica superior a la aconsejable o a un tostado de la madera demasiado marcado. Se muestra amplio, envolvente y equilibrado, y deja entrever notas de cerezas que se repiten en la retronasal junto a la cremosidad del roble. Entrega un final largo y con buena persistencia..

Un vino, por tanto, diferente y bien hecho, buena muestra del cuidado que han puesto en cada detalle los encargados de su bodega. Marida bien con carnes rojas, pescados en salsa, quesos curados, y guisos de cordero. Otro buen exponente del pinot noir patrio es el Bassus Pinot Noir de Bodegas Hispano- Suizas, con un precio y calidad similares a las del vino que hoy os traigo. Mi calificación para este Alta Pavina Citius Pinot Noir en su añada de 2009 es de un 91 sobre 100.

miércoles, 25 de junio de 2014

Bourgogne Cuvée Latour 2012

Resulta sorprendente que a día de hoy aún no hubiera muestras de vinos de la variedad pinot noir en este blog. Esto es algo que va a ser solucionado a lo largo de esta semana, con vinos de Borgoña e incluso alguno español, que servirán de entrenamiento para la excelente cata que disfrutaré en Oh Delice! el próximo sábado.

Mi interés por esta variedad surge, como para muchos, a partir de la difusión de la película Sideways (que recibió en nuestro país el título "Entre copas"). Además de las virtudes propias de la oscarizada película, se convirtió en un referente para todos los aficionados al vino, hasta el punto de lograr a nivel mundial un auge espectacular de ventas en los vinos procedentes de pinot noir, así como una bajada en los vinificados a partir de la variedad merlot. Aviso a navegantes: la película es una maravilla pero su credo vitivinícola está lleno de incongruencias (hasta el punto de que la joya de la colección de vinos del protagonista, un Chateau Cheval Blanc de 1961, está hecho a partir de dos variedades de uva que supuestamente detesta: merlot y cabernet franc).

Dicho esto, quiero apuntar que la pinot noir se caracteriza por ser una uva muy delicada cuyo desarrollo pleno solo se da en lugares muy concretos del planeta. Los de mayor calidad, por tradición y expresión, han sido los de la Borgoña francesa. Pero también se ven buenas muestras en zonas muy concretas de Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica y California. El vino que hoy analizo es un joven Borgoña procedente de los prestigiosos viñedos de Louis Latour. Este vigneron francés, posee la mayor cantidad de hectáreas de viñedo con la apelación de Premier y Grand Cru de toda la Borgoña. En cambio este Cuvée Latour se vinifica a partir de uvas de menor calidad de estos mismos viñedos, además de una selección de uvas de mayor calidad de Santenay y Auxey- Duresses. El resultado es el de un vino correcto, interesante como iniciación a los Borgoña, que es fácil de encontrar por unos ajustados 14€.

A la vista presenta un color cereza con ribete rosado, muy poco cubierto y con lágrima brillante y de media densidad.

En nariz muestra notas de cerezas, guindas y grosellas, con matices a cuero mojado y alquitrán. Mineralidad.

En boca posee una entrada amable, con marcada acidez y unos taninos maduros. Como buen Borgoña es muy sutil, elegante y con buen equilibrio. Entrega notas de dulce de membrillo y cerezas maduras. No muestra complejidad ni excesiva intensidad. Fruta madura en la retronasal da paso a un final algo corto y de media persistencia.

Vino sencillo, modesto, pero con oficio, que será buen acompañante de pastas, carnes blancas y guisos de cordero. Aunque el precio de los grandes Borgoña suele ser muy alto, es bueno iniciarse con un vino de este tipo para saber si merecerá la pena seguir investigando en los placeres de la pinot noir. Mi calificación para este Bourgogne Cuvée Latour en su añada de 2012 es de un 87 sobre 100.

martes, 24 de junio de 2014

Experiencia Verema Madrid 2014


Este lunes día 23 se ha realizado en el Palacio Neptuno de Madrid la Experiencia Verema, muy valorada en el sector vinícola. Gracias a la magnífica organización del evento he tenido la oportunidad de asistir al mismo con acreditación, de manera gratuita, para disfrutar de muchos de los más grandes vinos de nuestro país  y unos pocos internacionales bien seleccionados.


Más de 70 bodegas españolas sehan dado cita para mostrar gran parte de sus catálogos para el disfrute de los asistentes, que a lo largo de todo el día (el evento duró de las 12 a las 21 h.) abarrotaron las inmejorables instalaciones del recinto de dos plantas. Además de nombres como La Rioja Alta, Remírez de Ganuza, Pago de los Capellanes, Protos, Arzuaga, Bodegas Hispano- Suizas, y un largo etcétera, también hizo acto de presencia la prestigiosa vinacoteca barcelonesa Vila Viniteca que, además de mostrar los vinos que distribuyen de ámbito nacional, aportaron una interesantísima muestra de grandes vinos internacionales que dotaron de mayor variedad al evento y consiguieron convertirse en el stand más visitado.


No os voy a dar el tostón porque han sido decenas los vinos catados (que me llevaron a tomarme una buena pausa para degustar un excelente cocido madrileño completo en la aledaña Taberna de la Daniela), así que me limitaré a elegir los que para un servidor han sido los más sobresalientes de la muestra: el magnífico vino tinto La Rioja Alta Gran Reserva 904 de la añada de 2001 (30€ la botella de 75cl) por encima de vinos tintos impresionantes como el Gran Arzuaga de 2009, joya de la Ribera del Duero, o el californiano Philip Togni Cabernet Sauvignon de 2006 (ambos con un precio por botella de 75cl que ronda los 120€) y el austriaco vino dulce (un vino de hielo creado a partir de uvas a diez grados bajo cero y con un alto contenido en azúcares) Gobelsburg Grüner Veltliner Eiswein de la añada 2011 (40,50€ la botella de 37,5cl), que me enamoró totalmente, incluso por encima de joyas como el también austriaco Franz Hirtzberger Riesling Beerenauslese de 2009 (72,85€ la botella de 50cl) y el húngaro Château Dereszla Tokaji 6 Puttonyos de 2005 (48,40€ la botella de 50cl). Blancos, rosados y espumosos apenas probé ya que son vinos que me atraen en menor medida.


Nada más que decir, solo dar las gracias a cada uno de los que han hecho posible este evento, y espero poder seguir acudiendo a él cada vez que se celebre en mi ciudad.

jueves, 19 de junio de 2014

El Regajal Selección Especial 2012

Hace unos días analizaba en estas páginas Las Retamas del Regajal, un vino madrileño con una excelente relación calidad- precio. Días después, concretamente el pasado sábado, tuve la oportunidad de visitar la bodega afincada en Aranjuez, y tengo que decir que resultó una experiencia muy agradable. El trato fue muy bueno y las explicaciones de Carlos, encargado de la guía en la visita, fueron de un nivel poco habitual en este tipo de eventos.

Gracias a todo esto me hice con unas botellas de su vino El Regajal Selección Especial, producto de una elaborada selección de las mejores uvas de sus viñedos que entregan, por unos 15€, un producto digno de mención. Uno de los mejores vinos que he probado de mi región.

Se trata de un assemblage de uvas tempranillo, cabernet sauvignon, syrah y merlot cuyos frutos han sido recogidos y fermentados por separado para proceder a su ensamblaje final. La crianza se ha llevado a cabo en barricas de roble francés de un uso durante un periodo de 13 meses. El resultado es un vino elegante, fino, sorprendente para su corta edad, un auténtico gozo para los sentidos.

A la vista presenta un color picota con ribete cereza, bien cubierto y con lágrima fina, densa y tintada.

En nariz muestra una buena intensidad frutal con notas de fresas y fresones. También destacan matices minerales y balsámicos muy marcados.

En boca posee una entrada amplia, con gran volumen y muy sedosa. Muestra unos taninos maduros y resulta frutoso y carnoso por igual. Notas de fresas y arándanos acompañadas por matices minerales y de especias dulces. Fruta madura y buena madera en la retronasal dan paso a un final amplio y de persistencia media.

Una excelente propuesta que gana en carácter y equilibrio a su "hermano menor" Las Retamas y que sitúa a esta bodega madrileña como un importante referente a nivel nacional. El vino hoy analizado marida bien con guisos de cordero, carnes blancas y rojas a la parrilla y quesos curados o semicurados. Mi calificación para este El Regajal Selección Especial en su añada de 2012 es de un 92 sobre 100.

miércoles, 18 de junio de 2014

Marqués de Murrieta Reserva 2005

Marqués de Murrieta y sus viñedos de la Finca Ygay son uno de los grandes baluartes de la Rioja Alta. Desde que en 1852 Luciano de Murrieta y García- Lemoine elaborara el primer vino fino de La Rioja y lo exportara fuera de nuestras fronteras, el camino de esta casa es ejemplo de tradición y buen hacer en la cultura vitivinícola de nuestro país.

El vino que hoy analizo nace de una añada excelente según marca el consejo regulador de su denominación de origen, y se trata de un coupage de uvas tempranillo (84%), garnacha (13%) y mazuelo (3%), procedentes de la Finca Ygay. La vendimia se hizo de manera manual, la fermentación en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada y la crianza en barricas de roble americano durante un periodo de 22 meses además de otros 24 en botella antes de salir a la venta.

Un vino fino, elegante y muy equilibrado, que se encuentra en un momento ideal para ser disfrutado, recomendándose una decantación previa de una hora. Un vino de altísimo nivel que por unos 16-18€ demuestra las virtudes de una región, para mí, privilegiada a nivel mundial.

A la vista presenta un color cereza con ribete ligeramente anaranjado, cobertura media y lágrima brillante y de media densidad.

En nariz es envolvente, goloso, seductor. Aporta notas a guindas, cerezas, chocolate blanco, vainilla y roble cremoso. Memorable, enorme.

En boca tiene una entrada sedosa gracias a unos taninos maduros, propios de una crianza que ha llegado a su plenitud, con un equilibrio perfecto y elegancia extrema. Las guindas y cerezas también se apoderan de la boca, pero en esta ocasión acompañadas de matices especiados y buena madera. Fruta madura y especias dulces en la retronasal dan paso a un final de media longitud y buena persistencia.

Apuesta segura, por tanto, para todo el que le gusten los grandes Rioja, un vino con casta y sabiduría como pocos. Marida perfectamente con carnes rojas a la parrilla, guisos de legumbres, quesos curados, jamón ibérico y pescados en salsa. Mi calificación para este Marqués de Murrieta Reserva en su añada de 2005 es de un 94 sobre 100.

lunes, 16 de junio de 2014

Viña Riquelas Negramoll 2012

Las Islas Canarias son un auténtico paraíso, pero no se distinguen por la fama de sus vinos. Poseen interesantes referencias en vinos blancos, secos y dulces de enorme calidad, pero son muy pocos los tintos que mantienen un nivel aceptable. En esta ocasión os traigo un vino procedente de cepas centenarias de uvas autóctonas, un coupage de negramoll (90%) y listán negro (10%).

El cuidado en la selección de los frutos que llevan a cabo en las Bodegas Cándido Hernández Pío es fundamental para lograr sacar el máximo rendimiento en estas uvas. La recogida es manual en cajas de 14 kilogramos y se controla la fermentación en tanques de acero inoxidable. Este vino no ha tenido paso por madera.

Lo primero que sorprenderá al echarlo en la copa es su baja capa, casi como si careciera de estructura, pero eso tiene más que ver con las variedades de uva utilizadas que con cualquier defecto, de hecho, me recuerda visualmente a los clásicos pinot noir de la Borgoña, insisto, sólo a nivel visual. Un vino muy diferente e interesante, muy agradable de beber, que se muestra poco a poco en toda su expresión para lograr, por unos modestos 8€, una experiencia muy agradable.

A la vista presenta un color granate con ribete cereza, muy poco cubierto y con lágrima brillante y de poca densidad.

En nariz es algo tímido al principio, pero a medida que recupera algo de temperatura (lo ideal es tomarlo a unos 16 grados) y se oxigena un poco, empieza a mostrar notas de guindas, caramelo, chocolate y matices florales.

En boca tiene una entrada cálida y amable, dulce y golosa, mostrando unos taninos maduros. Dominan las notas de pimienta negra, mostrando también matices de especias dulces y fruta en compota. Retronasal muy especiada que da paso a un final de media longitud y corta persistencia.

Un vino que, sin ser memorable, me ha resultado muy agradable de beber, muy rico. Solo he echado en falta algo más de frutosidad en boca, pero el resultado final me parece notable. Marida muy bien con pastas, aperitivos, verdura, carnes blancas a la plancha y pescados. De la misma denominación de origen y con las mismas variedades de uva recomiendo probar el Cráter 2010, un excelente crianza que ronda los 15€. Mi calificación para este Viña Riquelas Negramoll en su añada de 2012 es de un 88 sobre 100.

domingo, 15 de junio de 2014

El Sequé 2011

El Sequé es una buena muestra del vino mediterraneo. Creado en Laderas de Pinoso, Alicante, como monovarietal de la uva autóctona monastrell, nace como proyecto conjunto entre las Bodegas Agapito Rico y las excepcionales y riojanas Bodegas Artadi.

Se trata de una selección de uvas de cepas centenarias cultivadas a 650 metros de altura con un exahustivo trabajo para la recogida de los mejores frutos. El vino ha permanecido en crianza durante 12 meses en barricas de roble francés para pasar a su posterior embotellado. A pesar de haber salido ya a la venta, es un vino con una marcada acidez que augura un excelente reposo en botella, por lo que se aconseja guardar durante algún tiempo antes de su consumo. En caso de querer disfrutarlo ahora sería imprescindible una buena decantación que oxigene el vino y le deje expresarse con mayor fluidez.

Como todos los vinos con el sello Artadi, posee una gran personalidad y carácter, y es un muy buen reflejo del terruño del que procede. Y también, como todos los vinos de esta casa, el precio es algo elevado (entre 19 y 20€), como muestra del carácter exclusivo de los mismos.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete violáceo, bien cubierto y con lágrima densa.

En nariz muestra notas de frutas rojas frescas, matorral, pimienta y una marcadísima mineralidad. Aparecen también matices de buena madera tras la adecuada oxigenación. Se echa en falta una mayor intensidad.

En boca tiene una entrada muy potente y de marcada acidez, que deja bien a las claras que este vino tiene aún vida por delante en botella. Posee unos taninos maduros y notas de especias dulces, cerezas y un matiz balsámico propio de los vinos de esta variedad y región. Es un vino fresco, que invita a beber. La retronasal nos deja recuerdos de especias picantes, roble y marcada mineralidad. Tiene un final largo y con buena persistencia.

Un vino con unos marcados matices varietales, casi me atrevería a decir que algo moderno, atrevido y generoso en las sensaciones que transmite. Marida bien con los excelentes arroces y fideuas de la región, pero también con un buen solomillo de ternera a la plancha con foie fresco, ensaladas y pescados en salsa. Mi calificación para este El Sequé en su añada de 2011 es de un 92 sobre 100.

viernes, 13 de junio de 2014

Hauts de Pontet-Canet 2008

Si La Rioja es mi denominación de origen más valorada en España, Pauillac, sin duda alguna, lo es de Francia. La finura y elegancia con que se crean sus vinos, casi eternos por sus innatas condiciones de guarda, ofrecen la más interesante muestra del Medoc en particular y de Burdeos en general.

Al sur y cercano a los míticos viñedos de Mouton Rothschild, se alzan unos paupérrimos suelos de grava y arena donde resulta difícil creer que puedan desarrollarse cepas de cualquier variedad. La calidad y concentración que ofrecen las uvas procedentes de ellas, crean vinos únicos, memorables. En este escenario se erige desde comienzos del siglo XVIII el viñedo comprado por el gobernador del Medoc Jean-François de Pontet, al que más tarde se añadirían unos viñedos vecinos de la localidad de Canet, naciendo una de las fincas más importantes de esta región que, un siglo después, en 1855, ganaría la apelación de grand cru classé: Chateau Pontet-Canet. La bodega pasa a manos de Guy Tesseron en 1975 cuya familia se hace cargo de la misma desde entonces.

El segundo vino de esta magnífica bodega es el que hoy analizo, Hauts de Pontet-Canet, un assemblage de uvas cabernet sauvignon (60%), merlot (35%), cabernet franc (4%) y petit verdot (1%), que han recibido, tras su fermentación, una crianza de 12 meses en barricas de un uso de roble francés. Toda la vendimia se ha realizado a mano en pequeñas cajas y los trabajos en los viñedos se siguen realizando a día de hoy a caballo, con procesos exclusivamente naturales y cuidadosa selección de los frutos. Un producto impecable que, por unos 45€, entrega una mágica experiencia para los sentidos.

A la vista presenta un color granate oscuro con ribete rubí, cobertura media-alta y lágrima gruesa, brillante y de media densidad. Muy limpio y elegante.

En nariz se muestra muy intenso, envolvente y complejo. Notas de fruta confitada, pasas, roble cremoso, vainilla y chocolate. Emocionante.

En boca tiene una entrada casi impecable, intenso, carnoso, con buena acidez aunque algo licoroso. Sin duda al vino le faltan años en botella para entregarse plenamente. Posee unos taninos sedosos, notas de cerezas y moras maduras, con matices de buena madera. Especias, lácteos y roble tostado en retronasal dan paso a un final largo y de persistencia media. Imprescindible decantar un par de horas antes del consumo.

Resulta difícil encontrar en tiendas botellas de esta añada de 2008 que en Burdeos fue calificada como excelente. Recomiendo, en cualquier caso, a todo el que pueda permitírselo, la añada de 2010, tanto en este vino como en el que da nombre a la bodega, ya que está considerada una de las mejores de la Historia. El vino marida a la perfección con arroces, carnes rojas y blancas a la parrilla, quesos curados, foie y pescados a la plancha. Mi calificación para este Hauts de Pontet-Canet en su añada de 2008 es de un 95 sobre 100.

jueves, 12 de junio de 2014

Mencía Luna Beberide 2013

La riqueza del vino español procede de la enorme variedad y calidad de sus viñedos, de la misma forma que la gran variedad de culturas y tradiciones crean la riqueza mayor que posee este bendito país, que es España. Esa riqueza estructural de climas, costumbres y tradiciones consiguen que, fuera de las denominaciones con más "nombre", se puedan encontrar excelentes vinos a muy buen precio.

Así es el caso de este monovarietal de uva mencía de la denominación de origen del Bierzo, procedente de cepas de más de 50 años orientadas al sur en laderas entre los 600 y 750 metros de altitud. El vino ha fermentado en depósitos de acero inoxidable, para pasar a ser embotellado sin haber tenido contacto con madera. Un vino joven y muy agradable, fresco y frutoso digno de la tipicidad de la zona y buen compañero de mesa por algo menos de 5€.

A la vista presenta un color cereza con ribete violáceo muy intenso, cobertura media-baja y lágrima fina, tintada y de poca densidad.

En nariz presenta un intenso aroma a fresas, cerezas, regaliz y marcados matices de hierba mojada de fondo.

En boca tiene una entrada intensa, muy frutoso y fresco, con buena acidez bien controlada a pesar de su juventud, aporta una ligera astringencia procedente de unos taninos aterciopelados. Predominan notas de cerezas y matices balsámicos. Fruta madura en la retronasal que da paso a un final de medio recorrido y persistencia algo baja.

Un vino de los que yo denomino "de diario", fiel compañero con todo tipo de platos, haciendo mucho más corta la espera de los grandes vinos de fin de semana. Marida bien con guisos de patatas con carne, carnes rojas a la plancha, e incluso aperitivos. Un excelente inicio en esta joven bodega que en sus más de 20 años de vida se ha convertido en muestra de buen hacer vitivinícola. Otras referencias de la misma son Finca La Cuesta y Art, ambas muy recomendables. Mi calificación para este Mencía Luna Beberide en su añada de 2013 es de un 87 sobre 100.

martes, 10 de junio de 2014

Las Retamas del Regajal 2012

Al sur de Madrid, en la bonita localidad de Aranjuez, se asienta una de las bodegas de mayor éxito y mejores vinos de la Comunidad de Madrid: El Regajal. La finca en la que se encuentran bodega y viñedos es, además, muy apreciada por los entomólogos ya que dentro de ella se encuentran 77 de las 227 especies de lepidópteros que habitan en España. De ahí que las etiquetas de los vinos de esta bodega estén repletas de mariposas, santo y seña de la riqueza natural del lugar.

Los vinos de El Regajal se producen en tiradas bastante limitadas, atendiendo a un cuidado especial para que la calidad de sus vinos no merme ni un ápice. El vino que hoy analizo es el más "sencillo" y joven de la bodega, pero no por ello menos interesante. Se trata de un coupage de cuatro variedades de uva, a saber, tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y syrah que han recibido una crianza de 11 meses en barricas de roble francés.

Se muestra fresco, frutal, con cierta complejidad en boca y fácil de beber, ideal para disfrutar en cualquier ocasión que se precie, más si cabe, con un precio que ronda los 8€.

A la vista presenta un color granate con ribete violáceo, media cobertura y lágrima tintada y poco densa.

En nariz se muestra poco intenso en un principio, pero no tarda en evolucionar en copa para acabar entregando mayor contundencia aromática. Puede ser una buena seña para guardar este vino en botella un año más. Al oxigenarse nos entrega notas de frutas rojas, fresas y grosellas, dejando un matiz de fondo a hierba mojada.

En boca, en cambio, se entrega con plenitud desde el primer trago, mostrándose fresco y frutal, con buena acidez y unos taninos maduros. Aparecen notas de fresas maduras y confitura de moras que se repiten en la retronasal acompañadas de matices de madera bien integrada. Final largo y persistente, poco habitual en vinos de este rango de precio.

Un vino de mi tierra que demuestra que en Madrid también se hacen vinos excelentes a un precio muy ajustado. Marida bien con carnes blancas y rojas, guisos de la tierra, como unos buenos callos a la madrileña, quesos, foie y pescados a la plancha. Una vez conocida la bodega, no está de más dar un paso adelante y conocer otras de sus joyas como lo interesantísimos El Regajal Selección Especial o el Galia. Mi calificación para este Las Retamas del Regajal en su añada de 2012 es de un 90 sobre 100.

sábado, 7 de junio de 2014

Finca La Emperatriz Terruño 2008

En 1878 la emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo, ganaba un premio en el concurso de vinos de la Exposición Universal de París. Ese vino nacía en una finca de la localidad de Baños de Rioja y más de un siglo después (en 1996) sería comprada por la familia Hernáiz (con los hermanos Eduardo y Víctor a la cabeza) para ofrecer tributo a tan magno terruño.

Desde entonces en Finca La Emperatriz se crean dos tipos de vinos de calidad: coupages clásicos y vinos de parcela. El caso que hoy nos ocupa responde a un vino del segundo grupo, un monovarietal de uva tempranillo procedente de una única parcela con toda la personalidad y complejidad del terruño que lo alberga. Este vino ha tenido una crianza de 18 meses en barricas de roble francés en un 70% y americano en un 30%, nuevas y de un uso.

Un fiel reflejo de la forma de trabajar la tempranillo en La Rioja Alta, auténtico altar de esta variedad, que alcanza su máxima expresión en vinos con los cuidados y el buen hacer del que hoy analizo. En torno a 19€ que proporcionan un resultado impecable, difícil de encontrar en vinos de menor precio y que, por su elegancia y equilibrio, justifica con creces el esfuerzo económico.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, bien cubierto y con lágrima gruesa pero de poca densidad.

En nariz resulta intenso, concentrado y frutal. Dominan notas de moras y frambuesas con pequeños matices de mantequilla fresca, roble cremoso y matorral. Marcada mineralidad, fiel reflejo de su terruño.

En boca posee una entrada amplia, golosa y muy untuosa, con taninos sedosos y un equilibrio demoledor. Notas de fresas, especias y un fondo balsámico muy agradable. Fruta madura y buena madera tostada en la retronasal que anticipa un final largo y muy persistente.

Un Rioja de libro, con carácter y orgullo por su tierra, ideal para maridar con guisos de la región como unas alubias a la riojana, carnes rojas a la plancha, quesos curados y pescados en salsa. De la misma bodega resulta muy recomendable su vino Crianza que, por un precio mucho más ajustado, da buena muestra de la calidad de los vinos de esta finca. Mi calificación para este Finca La Emperatriz Terruño en su añada de 2008 es de un 93 sobre 100.

viernes, 6 de junio de 2014

Camins del Priorat 2012

Álvaro Palacios llegó al Priorat con tan solo 24 años y su amistad con René Barbier (con quien había trabajado en los años 80 en Herencia Remondo, la mítica bodega de la familia Palacios en La Rioja) le llevó a iniciar una próspera carrera vitivinícola en esta zona, convirtiéndose en referente de calidad de los nuevos vinos de la región. Su L'Ermita se sitúa entre los vinos más prestigiosos y caros de los que se hacen en nuestro país.

Camins del Priorat es un vino de iniciación al trabajo de este enólogo, que sirve además como fiel reflejo de la tipicidad de esta región vinícola, ya que procede de cinco variedades de uva plantadas en ocho diferentes localidades del Priorat. Se trata, por tanto, de un complejo coupage formado por un 40% de garnacha, 25% cariñena, 18% carbernet sauvignon, 10% syrah y 7% merlot con una crianza de 8 meses en barricas nuevas de roble francés.

Un vino joven pero que derrocha complejidad y que entrega por unos 14 ó 15€ una buena muestra del despertar de una denominación que se ha ganado a pulso su prestigio, tanto a nivel nacional como internacional.

A la vista presenta un color picota oscuro con ribete violáceo, cobertura media y lágrima densa.

En nariz posee una gran intensidad frutal, con notas de moras y frambuesas y algún ligero matiz de tabaco fresco. Presenta una marcada mineralidad.

En boca sorprende. Es intenso, envolvente, atrevido y presenta una complejidad poco habitual en un vino tan joven. Muestra unos taninos con buena estructura y bien domesticados a pesar de su corta estancia en madera. Dominan notas de moras y cerezas con un matiz balsámico en el fondo de la boca. Fruta negra madura en la retronasal con un final largo y persistente.

No hay que perder de vista el buen trabajo de este enólogo y, en general, de los grandes vinos que se crean en esta zona, cargados de carácter y buenas maneras. En el caso del vino analizado, marida a la perfección con guisos de ternera en salsa, carnes rojas a la parrilla y embutidos de la región. Si se quiere dar un paso más en el trabajo de Álvaro Palacios, sin llegar a poner en jaque el bolsillo con el mítico L'Ermita, hay una buena variedad de vinos como Les Terrasses, Gratallops Vi de Vila o el gran Finca Dofí que a buen seguro no decepcionaran a los que los prueben. Mi calificación para este Camins del Priorat en su añada de 2012 es de un 92 sobre 100.

miércoles, 4 de junio de 2014

Malleolus 2008

La palabra malleolus en su traducción directa del latín significa majuelo, que es como se refieren a los viñedos en Pesquera de Duero. En esta localidad se erige la bodega Emilio Moro, una de las más importantes y representativas de la denominación Ribera del Duero. Sobre suelos calcáreos y arcillosos, a una altitud entre los 750 y 1000 metros, crecen las cepas de entre 25 y 75 años con las que se elabora este vino, que huye de las especificaciones rígidas de crianza o reserva para entregar un vino único, fiel muestra del terroir al que pertenece.

No deja de sorprenderme la esencia tan diferente que le sacan en esta denominación de origen a la tempranillo (aquí llamada tinto fino), mostrándose potente, intensa y muy aromática. En contra de lo habitual en esta región vinícola, este Malleolus no es un vino especialmente alcohólico (13,5 grados), y este de la añada de 2008 se muestra perfecto para disfrutar ahora.

No es un vino barato (se mueve entre los 30 y 32€), pero sí una apuesta segura para todo el que desee disfrutar de un gran Ribera. Se trata, como ya he comentado, de un monovarietal de tempranillo que ha recibido una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés Allier.

A la vista presenta un color picota oscuro, sin diferencia apenas con el ribete o menisco, cubierto y con lágrima de densidad media.

En nariz se muestra muy intenso y envolvente, con una base de frutos negros, cerezas y arándanos, que dan lugar a notas de coco y chocolate. Mineralidad.

En boca es algo menos intenso que en nariz, menos frutal, pero sumamente sedoso, con taninos que acarician la boca, notas de cacao, torrefactos, roble cremoso y con un matiz balsámico. Buena madera y tostados en la retronasal. Final largo y con buena persistencia.

Es un auténtico vinazo, redondo como pocos, de esos que da gusto sacar a la mesa ante cualquier eventualidad gastronómica. Ideal para maridar con carnes rojas, guisos de legumbres, quesos curados y embutidos ibéricos. De la misma bodega y por un precio mucho más asequible (unos 7€) recomiendo el Finca Resalso, un vino joven y muy agradable de beber. Mi calificación para este Malleolus en su añada de 2008 es de un 93 sobre 100.

martes, 3 de junio de 2014

Comenge Verdejo 2013

El pasado sábado mi mujer y yo fuimos invitados a la vinoteca El Telégrafo de parte de su excelente sumiller Alfredo Sanz, para degustar unos vinos de la bodega Comenge, un excelente proyecto en la Ribera del Duero. Allí pudimos disfrutar de su Comenge reserva y del excelente Don Miguel Comenge 2009, del cual nos llevamos una botella para casa. Junto con él también se vino, raro en nosotros que somos más amigos de los tintos, un joven verdejo que nos encantó desde el primer trago.

Allí estuvimos con el conocido blogger gastronómico Esteban F. Capdevila y tuvimos la suerte de disfrutar la cata con el director y enólogo de Bodegas Comenge, el muy amable Rafael Cuerda. Tras una interesantísima y distendida charla con él, el primer vino que disfrutamos fue el que hoy analizo, un joven monovarietal de uva verdejo sin crianza en barrica cargado de sensaciones, que nos hizo dar buena cuenta de los exquisitos aperitivos servidos por Alfredo con mayor gozo, si cabe.

Las uvas de este vino, con denominación de origen de Rueda, proceden de cepas viejas con más de 80 años que otorgan unas características de complejidad y recorrido poco comunes en un vino tan joven. Solo puedo decir que hoy lo hemos disfrutado, ya bajo el calor de nuestro hogar, acompañado de unas exquisitas rosquilletas naturales untadas con paté de nécora y el resultado ha sido emocionante. Como para irse a la cama con una sonrisa de oreja a oreja. Y lo mejor de todo es que estos placeres están al alcance de cualquiera ya que el vino no pasa de los 5€ y los complementos no llegan ni a los 3€. Gourmet para bolsillos mileuristas.

Volviendo al vino en cuestión, a la vista presenta un color amarillo pajizo muy limpio y brillante, con lágrima de densidad media-alta.

En nariz entrega un enorme frescor frutal, con notas de albaricoque y maracuyá y ligeros matices florales muy agradables.

En boca tiene una entrada fresca y envolvente, que llena la boca. Se muestra untuoso y equilibrado, con una buena acidez muy marcada. Notas de albaricoque y manzana verde envuelven el paladar y le dan un largo recorrido al trago. La retronasal nos trae recuerdos de fruta de hueso madura para acabar en un final largo y con buena persistencia.

Un vino, por tanto, con una excelente relación calidad-precio, que por su concentración y a pesar de su juventud, puede ser guardado hasta un año en botella para entregar todo su buen hacer. Ideal para maridar con aperitivos, mariscos y pescados blancos a la plancha. Un buen compañero de mesa para tener siempre a mano. Mi calificación para este Comenge Verdejo en su añada de 2013 es de un 89 sobre 100.

lunes, 2 de junio de 2014

Les Maros 2011

El Languedoc en una zona vinícola situada en el sureste de Francia, y es reconocida por poseer los viñedos galos más antiguos. Se conoce la existencia de viñas en esta zona desde el Plioceno, lo cual da una buena imagen de la estrecha relación entre esta región y el vino.

Beatrice y Sebastien Fillon estaban inmersos en la típica vida urbana y estresante condicionada por el sistema capitalista hasta que en 2006 deciden dar un vuelco a sus vidas y dedicarse a la creación de vinos. Para ello eligen una zona muy interesante del Languedoc, junto a las elevaciones de Larzac, que se caracteriza por un clima que impone días muy soleados con noches frescas y secas. Todo ello se muestra ideal para el cultivo de variedades como la garnacha que, en el caso que nos ocupa, se ensambla con la cariñena y la cinsault (o hermitage) que le aportan la frescura y acidez que le falta a la primera para lograr un producto con un potencial asombroso.

Los vinos de Languedoc se caracterizan por su potencia alcohólica (en el caso del analizado 14,5 grados) y una presencia frutal muy marcada, hasta el punto que la crianza de este Les Maros se ha llevado a cabo en grandes toneles en vez de en barricas bordelesas para que la fruta no pierda ni un mínimo de intensidad en la unión con la madera. Procede de parcelas con cepas entre los 15 y 85 años y la vendimia se realiza de forma manual, con un cuidado enorme por la fruta, para lograr una gran calidad y concentración en el mosto.

A la vista muestra un intenso color picota, casi sin diferencia con el ribete o menisco, bien cubierto y con lágrima de densidad media.

En nariz muestra una evidente componente frutal, cerezas y grosellas con notas de cuero mojado y alquitrán, desapareciendo estas dos últimas al airearse el vino para entregarse definitivamente a la frutalidad del mismo. Marcada mineralidad.

En boca tiene una entrada potente, carnosa, con un alto componente de fruta madura, notas a cereza y regaliz y una cierta mineralidad. Muestra unos taninos ligeramente aterciopelados con buena estructura y, una vez aireado en copa, aporta también notas a bosque y cuero mojado. La retronasal cede todo el protagonismo a cerezas maduras y buena madera. Posee un final largo y con buena persistencia.

Un nuevo gran vino que tenemos la oportunidad de adquirir en Oh Delice!, fruto del gran trabajo de campo que hacen sus dueños Antonio y Clotilde y que, por sólo 14€, nos trae una de esas garnachas potentes de verdad (en un 60% del producto), como las aragonesas, pero bien ensamblada con la cariñena (20%) y la cinsault (20%) para redondear un vino excelente. Se recomienda decantar durante una hora anterior al consumo para dar paso a un maridaje ideal con guisos de cordero, caza, y quesos con personalidad, como el roquefort típico de la zona de Larzac. Mi calificación para este Les Maros en su añada de 2011 es de un 91 sobre 100.